sábado, 31 de marzo de 2018

Tengo una teoría

Envejecer es darse cuenta de que la vida es muy corta como para esperar a alguien que no sabe lo que quiere.
Envejecer es darse cuenta de que la vida es muy corta como para esperar a alguien que no sabe lo que quiere. Es sentir el amor de una manera diferente, más tranquilo, más pausado, con respeto, queriéndonos a nosotros mismos y dándonos cuenta de que se debe querer bonito. Es poder decir "Te quiero" y sentir la madurez de esa palabra.
Envejecer es un privilegio que nos regala la vida y que debemos agradecer. Es mirar hacia atrás y ver el camino que hemos realizado, darte cuenta que algunos amigos siguen aquí a nuestro lado, sujetando nuestra mano y esos son los amigos que suman. 
Es dedicarle tiempo a lo que te gusta y aprender a vivir con lo que te molesta. Es encontrar tu esencia, buscar la esencia de las personas que te rodean y quedarte con lo que encienda tu corazón.
Envejecer es saber aprender a perdonar sin rencor, sin sentir dolor y dándote cuenta que algunas veces es más difícil perdonarte a ti mismo, que a los demás. Es querer a los que te quieren y regalar tu tiempo a los que deciden compartirlo contigo. 
Es darse cuenta que algunos libros cuentan historias más aburridas que nuestra vida, y que nos sobran los cuentos y los cuentistas.
Es darse cuenta que el talento no sirve de nada sin trabajarlo cada día, sin creer en ti, sin tener seguridad en ti mismo. 
Envejecer es enamorarte cada día de tu definición, de cada arruga que te ha salido, de cada surco, de cada estría y cada cicatriz... porque cada una de ellas cuenta la historia de tu vida. 
Es querer seguir viviendo, querer seguir conociendo mundo, dándonos cuenta que necesitamos menos mochila para viajar, sabiendo que algunas veces es necesario soltar lastre para poder seguir creciendo. 
Envejecer es tener el orgullo de darse cuenta de que algunos sueños ya los hemos cumplido y que aún tenemos tiempo de seguir soñando. Es saber renunciar a los que no cumplimos y sonreír con ello. Es saber que algunas veces se gana, otras se pierde, pero siempre se aprende. Es tener valor muy por encima de nuestras posibilidades. 
Es seguir teniendo conversaciones a las tres de la mañana de cómo solucionar este mundo, mientras te tomas una cerveza. Envejecer es ganar experiencia, es saber disfrutar de cada año como si fuera el último. Es saber que algunas veces en un "Gracias", va implícito un "Te quiero". Que algunas caricias te roban un suspiro y se llevan consigo una parte de tu corazón. 
No es decir "me hago mayor", es pensar que soy un poco más sabio que ayer y menos tonto que mañana. Es pensar que ya no quiero vivir historias a medias. 

Es darse cuenta que no puedes dejar para mañana lo que deberías estar haciendo hoy.
Ahora.

-Ciudadano114-

viernes, 30 de marzo de 2018

Valorar

Hay que llegar, deshacer con calma la maleta, prender una vela y un incienso. 
Quitarse el sostén, lavarse bien la cara, ponerse el pijama y las zapatillas. 
Hay que oler el suavizante con los ojos cerrados antes de poner la lavadora, cocinar lentamente. 
Hay que dormir sin despertador, tardar otra hora en salir de la cama. Dedicarle tiempo a los besos.
Hay que adelantar con el libro de la mesita de noche.
[...]
Hay que quedarse embobada frente a la chimenea mientras esperas el calor. Seguir el baile del fuego también es meditar.
Hay que ver películas y series sin parar. 
Hay que comer entre amigos y alargar la sobremesa cuanto se pueda. Arreglar un poco el mundo. 
Hay que desconectar para conectar.
Hay que perder el tiempo, porque perderlo es ganarlo, porque eso también es la vida, porque eso es sobretodo la vida. Porque si no el resto sería insoportable.
Y últimamente tengo tan pocos días de éstos que, cuando los pillo, no sabéis lo mucho que los valoro... 

- Rozalen-

martes, 27 de marzo de 2018

Objetos perdidos

No sé vosotros, pero yo, experta en objetos perdidos donde las haya, he aprendido algo de todas las gomas de pelo y las horquillas que no encuentro. Y de todos los amores. Y de todas las personas. Y de todos los momentos que perdí.
He aprendido que todo es susceptible de perderse, pero también de encontrarse. He aprendido que pocas cosas hay imprescindibles en esta vida, salvo lo realmente imprescindible. He aprendido que cuando una no quiere perder, hay que proteger y cuidar lo que se quiere. Porque de nada vale luego lamentarse. De nada vale luego nada.
Y también, sé ahora, que a pesar de todo, una de las peores cosas que hay es perderse uno mismo. Esa sensación de no conocer el camino. Ese temblor que se siente cuando uno se siente desprotegido y sin calor. La ansiedad de no tener las llaves de tu vida.
Pero también sé que sólo en ese momento, sólo en ese instante de confusión en medio de la nada, es justo cuando consigues encontrarte."

-La chica de los jueves-

domingo, 25 de marzo de 2018

No pierdo la esperanza

¿Sabes? No pierdo la esperanza.
Hace un tiempo me di cuenta que, si me rindo, habré perdido del todo, y entonces ya no habrá nada más que hacer, se irán los sueños por la borda y me quedaré medio vacía. Y eso, seguramente, te deja hecho polvo.
Por eso no dejo de ponerle ganas, no pienso dejar de esforzarme en lo que me gusta, ponerle pasión e ilusión, sonrisas y un puñado de sudor y lágrimas, porque sé que, tarde o temprano, lo conseguiré. Porque sé que ahí fuera está mi recompensa, sólo que se está haciendo de rogar.
Y no pienso rendirme. No. Tampoco me voy a quedar de brazos cruzados, esperando a que aparezca así, sin más. Porque seguramente me muera del asco. Voy a ir a por todas, voy a dar lo mejor de mí en todo lo que haga y voy a luchar por lo que quiero. Porque los sueños, si no los agarras bien fuerte, se escapan, y a veces vuelan tan lejos que ni vuelven. Y yo no quiero que eso pase.
Yo quiero soñar e ir a por cada sueño, sin parar, hasta que se cumpla.

-Un rincón maravilloso-