domingo, 7 de enero de 2018

El mejor regalo

Hay veces que las cosas vienen de repente. Te sorprenden y te rompen los esquemas. Los domingos suelen ser improvisados. No te lo esperas, pero en mitad de las risas te das cuenta de lo importantes que son. Encontrar un nuevo hogar. Encontrar esa pieza que te falta. Esas que encajan en el rompecabezas en el que se ha convertido tu vida. Me paro a pensar en la familia que he formado sin darme cuenta. Esa que encontré de casualidad, comiendo sushi los jueves por la noche o en las tardes de café con tarta de tres chocolates. 
Algunos lo llaman casualidad, yo pienso que la suerte se ha puesto de nuestra parte para juntarnos a todas, y hemos recibido el mejor regalo, que es la amistad.
Brindo por los domingos sin plan, porque si son con la familia que se elige, siempre serán domingos inolvidables.

-Dime tú cómo lo ves-

sábado, 6 de enero de 2018

Queridos Reyes...

Lugares nuevos, playas vírgenes, arena blanca, pieles saladas en mares infinitos. Lugares inolvidables. Montañas imponentes, sudor en la frente y sabor a cima alcanzada. Barro en las botas, tiendas de campaña, sacos de dormir y techos de estrellas. Teléfonos sin cobertura.
Pueblos escondidos, calles de piedra, flores en los balcones, saludos en casas de arcilla y paja. Olor a hierba, a lluvia, y a chocolate frente a una chimenea. Ciudades nuevas, monumentos históricos, calles de asfalto ardiente y treguas en terrazas escondidas.
Noches de hoteles, noches de salas de espera, noches en vela. Vagones, asientos de autobús, carreras a la estación. Mucho sueño y sueños cumplidos. Noches de vuelta a casa.

-Deja que viajar te cambie la vida, Compartiendo Macarrones-

viernes, 5 de enero de 2018

Tiempos


Cuando uno extraña un lugar, lo que realmente extraña es la época que corresponde a ese lugar; no se extrañan los sitios, sino los tiempos. 

-J. L. Borges-

jueves, 4 de enero de 2018

Con Ellas hasta el infinito

Personalmente hoy es un día muy especial y de alguna manera quería dejar constancia de ello porque en unos años, cuando eche la vista atrás, quiero tener este día grabado en la retina, en la memoria y por qué no, también en el blog. 
Si alguien, hace apenas un par de años, nos hubiese dicho en aquel café que hoy íbamos a estar las cinco, sentadas alrededor de una mesa, en casa de la "incitadora", para celebrar juntas la navidad y el año nuevo... todas seríamos bastante escépticas ante esa afirmación. 
¡Las vueltas que ha dado todo desde aquel primer día de aquel curso en el colegio! Han pasado veinte años de aquello, caminos distintos, universidad, nuevas amistades, reencuentros... hasta llegar a aquel día de invierno en el que (re)comenzó todo, el día en el que los engranajes empezaron a encajar. 
Desde ahí, todo un sinfín de momentos, de historias compartidas, aventuras inesperadas e incluso leyendas si me apuráis, porque algunas, hay, que no os engañen. 
Habéis sido testigos lejanos (con suerte cercanos) de algunas de ellas. 
¡Son espectaculares!; No son conscientes de lo que están significando para ti; ¡Vaya amigas!; Vuestra historia es increíble; Es que se ve, haríais cualquier cosa por el resto; No hay más que veros para sentir el cariño; Me encantáis; A quien se lo cuentes no se lo cree... 
No son palabras mías, no soy yo quien las pronuncia, aunque podrían perfectamente venir de mi boca. Son frases de aquellos que nos han visto juntas, los que han podido convivir con esa locura sana que llevamos por bandera, aunque haya sido por poco tiempo. 
Es extraño cómo la vida se enreda, se lía y te sorprende de mil formas.
Se me hace muy complicado explicar todo lo ocurrido en estos escasos dos años. Entender cómo es posible reenganchar con tanta intensidad con alguien que siempre había estado ahí y además darme la mano para introducirme en su vida y en sus amistades para que acaben siendo las mías también. Cómo se puede convertir una persona desconocida, más de una en realidad, en imprescindible, incondicional, presente... en tan poco tiempo y además, vivir todo lo que hemos vivido.

 
Desayunos, comidas y cenas, salidas, conciertos, playa y montaña, viajes, cumpleaños, risas, llantos, boda(s), escapadas de cuarto de hora, música, días y noches de arreglar el mundo, cine, exposiciones, gimnasio, teatro, cafés, cervezas, libros, celebraciones, paseos, quedadas, payasadas, improvisaciones, preocupaciones, consejos, logros, mensajes, vídeos, fotos, audios, brindis, bailes... y podría seguir añadiendo más cosas. 
De cuando en cuando repetimos y comentamos eso de que ni siquiera con nuestros amigos de siempre hemos compartido tanto en tan poco porque seguimos sin asumir la rapidez y la intensidad de todo.
Entienden mejor que nadie lo que significa ser Amiga. Que no es una obligación sino un placer, un lujo y una aventura el poder compartir la vida con gente a quien realmente le importas. Que lo relevante no es el plan o el sitio. Eso da igual, es lo de menos. Que lo importante es estar. Que lo importante es la calidad pero que también lo es la cantidad porque cuando la gente importa de verdad se está presente siempre, de cerca o de lejos.
Han hecho magia desde el primer día. Han conseguido que volviese a creer no sólo en la bondad de las personas sino también en la simple y pura amistad. Esa que te da la vida, la que no hace daño, la que te echa un cable cuando lo necesitas, la que te arropa y protege, la que disfruta contigo y vive cada momento como suyo propio, la que te recarga las pilas, la que convierte cada instante a su lado en algo mágico.
¿El secreto de todo esto? ¡Las ganas! Pero de las de verdad, de las buenas. Esas que no impiden nada. Nuestra agenda estará llena y no tendremos un duro, pero eso no ha sido en ningún momento excusa para poder reunirnos aunque fuese tan sólo para vernos la cara.
Lo hemos tenido que retrasar un poco por problemillas técnicos pero lo importante es que somos de esas que buscan el tiempo hasta de debajo de las piedras para juntarnos. 
Me hace especial ilusión el día de hoy. No sólo porque pensándolo fríamente es hasta inesperado y surrealista (entre otras cosas porque hace apenas dos meses estaba viviendo en otro país), sino porque al mismo tiempo es como la guinda del pastel a estos casi dos años pero sabiendo que habrá mucho más para contar en el futuro. 
Las #frescas, la #cuchipandi, las #Amiguis, han llegado para quedarse. 
Firmo donde sea necesario para que los próximos años sean, como mínimo, iguales. Personas como ellas las quiero tener siempre a mi lado. Porque con Ellas, como decía hace unos días, da igual si es planeado o improvisado pero el caso es que están. Las incondicionales y casi omnipresentes. Con las que puedes contar. Las que no importa el día ni la hora. Las que siempre tienen una sonrisa, una palabra amiga o incluso un ponerte en tu sitio. 
Por muchos momentos así. Porque lo que unió un día la vida, las circunstancias, la casualidad no casualidad, el colegio, el baloncesto, la biblioteca, la universidad, Adela... ¡no lo separe nunca! Con vosotras hasta el infinito.

¡Qué suerte teneros! ¡Qué suerte tenernos! 
Sabe bien haber regresado y poder compartir más momentos a vuestro lado... ¡Qué bueno tenerlas tan cerca! 

¡Vamos a por el 2018 chicas! 
¡Os quiero! 

-DetallesConectados-

miércoles, 3 de enero de 2018

Cuando sea

Estar ahí cuando sea el momento 
Y no cuando tengas un momento...
Esa es la diferencia.

-La chica de ayer-

lunes, 1 de enero de 2018

Nuevo año

Que se te deshiele el alma.
Que sientas paz.
Que no recibas demasiadas dentelladas.
Que te atrevas, de una vez, a hacer eso que deseas desde hace tanto tiempo.
Que superes el puto miedo, y seas un poquito más libre.
Que te acerques al calorcito, y a quien te de la gana.
Que pierdas los papeles, o los quemes, directamente.
Que sueltes, que sueltes, que sueltes.
Que no le debes nada a nadie, que bastantes golpes llevamos todos en el querer.
Que te deshagas por alguien.
Que te quieran comer viv@.
Que te levantes de un salto de la cama cada mañana.
Que ¡qué suerte estar aquí!
Que todo lo demás ya será....

-Desnudo de sueños-