lunes, 7 de mayo de 2018
domingo, 6 de mayo de 2018
La vida, pequeños momentos
Salir hasta que salga el sol. El “escribiendo…” del chico que te gusta. Un masaje. El mar. Reunirte con todas tus amigas. Salir tarde y recogerse más tarde todavía. Cenar en tu restaurante favorito. Y que te inviten. No poner el despertador un lunes. El Wi-Fi. Hacerte una foto con tu amiga y que salga bien a la primera. Quitarte el sujetador. El aperitivo que te pone tu abuela con un primer, segundo y tercer plato cuando vas a verla, sea la hora que sea. La marca del bikini. Los reencuentros. Un beso en el cuello. Ir a comprar y que tu madre no te deje sola en la cola del supermercado. Comer chocolate el primer día de dieta.
Que no se te encrespe el pelo cuando te has tirado horas y horas arreglándotelo. Reír cuando no se puede. Encontrar en rebajas lo que tanto buscabas. Encontrar aparcamiento a la primera. Y aparcar bien sin tener que entrar y salir tropecientas veces. Recibir una carta. Cantar en la ducha. Un plato de jamón. Sonreír sin darte cuenta. Hacer un regalo y acertar. Que tu novio se dé cuenta del nuevo color de tu pintalabios. Vestirte como te dé la real gana. Las sorpresas. Mirar el móvil para ver la hora y acabar mirándola. Pintarte la raya del ojo a la primera. Acabar como una cuba el día que no ibas a salir. Y no tener resaca. Los abrazos. Bailar hasta que te duelan los pies. Ver fotos de hace años. Escuchar canciones antiguas y que se vuelvan tus preferidas. Viajar. Un atardecer bonito.
La vida, pequeños momentos.
-Un rincón maravilloso-
sábado, 5 de mayo de 2018
viernes, 4 de mayo de 2018
Los principios
Dicen por ahí que los principios de nuevas oportunidades siempre te ponen un nudo en el estómago, que son un poco más difíciles y que nos dejan sin dormir el día de antes.
Y cuánta razón.
Dicen, también, que da un poquito de miedo. Pero supongo que no pasa nada. Es normal que le des vueltas a la cabeza sin saber qué va a pasar, sin saber si vas a acertar, si vas a hacer las cosas bien o si el día de mañana te sentirás orgullosa de lo que has hecho.
Puede que lo único que puedas hacer es agarrar bien fuerte esa oportunidad que se te pone por delante, darle una patada a los miedos y plantarte tu mejor sonrisa. Respirar, contar hasta diez y llenarte de valor. Salir ahí fuera a dar lo mejor de ti, y si algo sale mal, se corrige y para adelante. Porque los errores están para aprender de ellos.
Y porque tú vales más de lo que te puedes llegar a imaginar.
Sólo tienes que creértelo y demostrarlo.
-Un rincón maravilloso-
jueves, 3 de mayo de 2018
miércoles, 2 de mayo de 2018
Viajar con ojos de ver
Es fácil viajar cuando lo haces con amigas que sienten, viven, exprimen y aprecian los detalles como tú. Que patean kilómetros para conocer de arriba a abajo el destino, aunque estéis completamente rotas de cansancio. E incluso algo más que no estaba previsto en el itinerario. Si sabes con quién da igual a dónde.
Ciudad de contrastes extremos pero con esa belleza singular que caracteriza a cada rincón del planeta.
Ir con la mente receptiva y los ojos abiertos de par en par independientemente de donde se vaya. Empaparte de lo que te va rodeando. Esa es la premisa siempre.
Si viajas sólo por viajar, sin los ojos de ver, te estarás perdiendo la esencia por el camino.
Difícil será olvidar este viaje por el antes y sus nervios, el durante y la emoción del descubrimiento y el después y todo lo que nos viene.
El próximo golpe, ¿dónde?
Lo divertido del camino es perderse con los amigos.
-DetallesConectados-
martes, 1 de mayo de 2018
Querida yo del futuro:
Qué miedo me da imaginarme lo que andarás haciendo dentro de 20 años. A saber la de estupideces que habrás cometido. A saber las cagadas que habrás soltado por ese piquito de oro que tienes, y a saber los pasos hacia atrás que habrás dado por miedo.
Ojalá no cambies. Ojalá siempre seas igual de feliz que lo somos ahora. Ojalá no se te olvide ese sentimiento que te mueve y te hace sentirte viva.
Ojalá que lo único que haya cambiado entre tu y tus amigas hayan sido las canas y las patas de gallo que os hayan salido.
Ojalá sigas teniendo compasión por aquellos que lo pasan mal, y ojalá tus principios nunca cambien.
Hagas lo que hagas, estés dónde estés y con quien estés, disfrútalo.
Que las dos sabemos que podemos perder de todo menos el tiempo.
Ojalá nunca pierdas las ganas de vivir, pase lo que pase. Ojalá te levantes la mayoría de las mañanas con la energía mañanera que tenemos sin café.
Ojalá sigas queriéndote. Porque si algo he aprendido en este tiempo es que no hay cosa peor que no quererse a uno mismo, porque así jamás querrás con todo el corazón a los demás.
Sigue valorándote. Sigue creciendo en todo lo que hagas.
Si cumples tus metas, invéntate otras nuevas.
Pero sobre todo, espero que no te hayas alejado de esas personas que provocan la felicidad en ti.
-Dime tú cómo lo ves-
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