martes, 28 de febrero de 2017

Números

Déjame hablarte de números, de cifras...
Dicen que nos pasamos 23 años de nuestra vida durmiendo. 11 años en internet. 10 años enteros trabajando y otros 7 los pasamos comiendo. Casi 9 años delante de un televisor, de los cuales 2 enteros son viendo publicidad. Pasamos 3 años completos de nuestras vidas en transportes urbanos, algo más de 4 conduciendo nuestros coches. Casi 2 años esperando en colas de supermercado o bancos, exactamente el mismo tiempo que en hablar y escuchar. 305 días rellenando formularios. Y en cambio sólo empleamos 12 meses y unos días en reír. 110 días gastamos en hacer el amor, los mismos que en hacer pis. 50 días estamos llorando. 8 días de tu vida los gastas en saludar, cuando no hay nada más gratificante que recibir un buenos días con una sonrisa. Caminamos unos 177.000 kilómetros a lo largo de nuestras vidas... Sin llegar a ningún sitio.
Podría seguir, pero déjame hablarte del número 1, del que realmente quiero hablar: Tienes 1 sola vida.

Y eso es todo lo que te quería decir.

-Alicia-

lunes, 27 de febrero de 2017

Brindo

Brindo por la amistad. Por esas que se fueron y por las que vendrán. Por las que ahora tenemos y por las que se quedarán para siempre.
Brindo por los que están ahí en las buenas pero, sobre todo, en las malas. Por luchar por cada batalla y por celebrar, en condiciones, las victorias. 
Brindo por los que siempre vuelven, aunque se hayan ido. Por los que siguen ahí a pesar de los tropecientos kilómetros que los separan. Y por los que siguen siendo los mismos aun con los años de por medio. 
Brindo por las tapas que acaban en la mejor noche de tu vida. Por las copitas de más, las risas interminables y los churros con chocolate.
Brindo por las buenas cañas que quitan cualquier pena. Sea donde sea. Y por esos cafés que arreglan el mundo en un momento. 
Brindo por la que te aguanta el bolso, el abrigo y la puerta mientras que haces pis. Y además, te pasa el clinex. 
Brindo por los paseos de los amigos en manada en busca de noséquéquéséyo.
Brindo por los grandes reencuentros, por las quedadas en cualquier lugar que se hacen inolvidables. 
Brindo por los viajes, por las fotos y vídeos que quedarán escondidos en el baúl de los recuerdos.
Brindo por los cotilleos, las críticas con cariño y por los secretos que se guardan de por vida. 
Brindo por la paciencia interminable.
Brindo por los piques, por las peleas tontas y por ese orgullo para ver quién tarda más en escribir. Y por esa sonrisilla cuando nos damos cuenta que no podemos vivir el uno sin el otro. 
Brindo por los chupitos que quitan cualquier pena.
Brindo por los abrazos cuando se necesitan y cuando no. Por esa mano que te levanta del suelo o te impide que caigas. Y por esa regañeta cuando no le has hecho ni puñetero caso.
Brindo por las lágrimas que hay que aguantar aun cuando lo advertiste. Y por las notas de voz que duran más de un minuto. Por escuchar y aconsejar. A cualquier hora, en cualquier lugar. Siempre.
Brindo por los planes inesperados, por el “te recojo y vemos donde vamos”. 
Brindo por los “ya no bebo más”. Y por las carcajadas que le siguen. Por las resacas que se superan mejor en compañía. Y por la recopilación de capítulos de la noche anterior.
Brindo por los ratos de skype y las llamadas. Por los cumpleaños que se celebran a lo grande. Bueno, las celebraciones en general.
Brindo por esa mirada de tu amigo que lo dice todo, sin decir nada. Por las palabras/iconos/gestos claves.
Brindo por el apoyo incondicional.

Brindo hoy, mañana y pasado. Con lo que queráis.
Por la familia que se elige, por los de siempre.
Porque la amistad, siempre, todo lo-cura.

-Un rincón maravilloso-

domingo, 26 de febrero de 2017

Las llaves

Y también sé ahora, que a pesar de todo, una de las peores cosas que hay es perderse uno mismo. Esa sensación de no conocer el camino. Ese temblor que se siente cuando uno se siente desprotegido y sin calor. La ansiedad de no tener las llaves de tu vida.
Pero también sé que sólo en ese momento, sólo en ese instante de confusión en medio de la nada, es justo cuando consigues encontrarte.

-La chica de los jueves-

sábado, 25 de febrero de 2017

La vida es ya

La vida es ya.
Sí, ya. 
Es justo el sonido de la aguja que se está moviendo en tu reloj, el parpadeo en tus pestañas y hasta el sonido del silencio cuando te olvidas de las palabras. La vida es ya porque si fuera después, amigo, la vida no llegaría nunca. 
Y es que erróneamente nos hemos creído con la obligación de tener que correr tras ella y, en realidad, si volteáramos la cabeza nos daríamos cuenta de que la vida va con la lengua fuera. De que trata de alcanzarnos para que reparemos en lo más importante: Que ya nos habíamos encontrado. 
Nos hemos inscrito en una carrera donde la meta estaba en la salida y donde el primer premio era la libertad. La del que entiende que no siempre será mejor después. 
Y es que mientras fantaseas con el beso de su boca estás perdiéndote su sonrisa. Que mientras te imaginas tu propia familia estás ignorando el leve roce de sus manos sobre las tuyas. Que mientras vas marcando fechas en tu calendario, subestimas el poder de un cruce en un día cualquiera. El poder de un accidente donde los únicos daños se traduzcan en una corrección gratuita de tanta miopía. La misma que te impide apreciar los detalles a pesar de que alguien, cada día, no se cansa de dibujártelos. 
Que la vida es inaplazable.
Que lo único que con seguridad no podrás volver a repetir es este momento en estas mismas circunstancias. Que son instantes de un solo uso que caducarán en el mismo momento en el que los trates de reciclar. 
Así que despierta. 
Que te han vendido tantos sueños que has hipotecado tu presente. Que tus sentidos han dejado de tenerlo porque mientras tú seguías en tu "después", los estabas despidiendo. Y es que no hay mejor momento que este. 
Para estar, para ser y para sentir. 
Porque aunque puede que no sea el mejor, probablemente será irrepetible. Y puede que en alguno de estos en los que "tan solo" estés sintiendo, vivas uno de los mejores momentos de tu vida. 
¿Y es que sabes aquello que se dice acerca de las expectativas? 
Me juego estas líneas a que no coincidirá con ninguno de los días que habías marcado en tu calendario. 

-Noemí Carnicero Sans-

viernes, 24 de febrero de 2017

Crear

El mundo hay que fabricárselo uno mismo, hay que crear peldaños que te suban, que te saquen del pozo. Hay que inventar la vida porque acaba siendo verdad. 

-Ana María Matute-

jueves, 23 de febrero de 2017

Tu mayor fan

Ojalá no dejes de enamorarte cada día de ti.
Ojalá comprendas todo lo que ganas cuando crees que estás perdiendo. Todo lo que dejan de ganar cuando te pierden.
Ojalá los recuerdos te acompañen sin herirte; ojalá aprendas de las heridas; ojalá permitas que tu corazón se te vuelva a salir por la boca.
Ojalá entiendas que si tienes que luchar… esa batalla no merece la pena. Ojalá aprendas que el tiempo, por si solo, no cura nada… la risa, el sol, las cervezas, el mar, los amigos, la familia, las palabras, la música, los viajes, los besos, los abrazos… sí.
Que no hay peor desamor que dejarse de querer a uno mismo. Ojalá seas, siempre, tu mayor fan.

-Ali cia-

miércoles, 22 de febrero de 2017

Benditos comienzos

Pisar el acelerador por vez primera, con la vista puesta en lo que está por venir, prestando poca atención al freno; escuchar los acordes que te anuncian que va a sonar tu canción, esa certeza de saber que te va a gustar lo que vas a escuchar; dar ese paso que dará lugar a otros, con los que acabarás haciendo camino; los nervios que vaticinan cambios, nadie te asegura que sean para mejor pero llevas la ilusión por bandera…
Benditos comienzos.

-Te lo dije cantando-